lunes, 15 de junio de 2015

Los aviones de la cocaína. Revista VEJA



25/04/2015 - 15:40:33

"Los aviones de la cocaína en Bolivia", es el título de un reportaje publicado este sábado por la revista brasileña VEJA, en el cual se acusa al presidente Evo Morales, al vicepresidente Alvaro García Linera y al ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana de promover el narcotráfico con Venezuela e irán.

La nota tiene una introducción que "Un narcoestado se convierte en realidad cuando un gobierno convive con el tráfico de drogas y divide el poder con los criminales".

VEJA, dice que el caso más ilustrativo es Bolivia, gobernada por el presidente Evo Morales, líder sindical de productores de coca y que es también la trama internacional formada por Venezuela e Irán.

En los últimos años, añade la nota, aviones venezolanos sobrevuelan el territorio brasileño para llevar a Bolivia tropas, armas y materiales militares. De allá, añade, retornan a Venezuela con toneladas de cocaína. Parte de esa droga era embarcada en vuelo comercial con destino a Damasco y Teherán. A la vuelta, el vuelo traía dinero y terroristas.

El trecho entre Caracas y Oriente Medio, fue apodado "Aeroterror" y funciona desde 2010.

Ese tráfico aéreo que también ha sido denunciado por VEJA desde 2011 con base en documentos confidenciales de la Policía Boliviana y la diplomacia brasileña, fue confirmado la pasada semana por Germán Cardona Alvarez, un coronel del Ejército Boliviano, añade el reportaje.

Cardona está refugiado en España y dice haber recibido amenazas en Bolivia por haber enviado al Comando de Ejército, el 20 de febrero, un informe de 30 páginas con denuncias que involucran a miembros del gobierno en casos de corrupción y narcotráfico.

La acusación más grave, dice VEJA, es que Evo Morales negociaría personalmente los envíos de cocaína a Venezuela. Cardona reunió datos que presenció como asesor jurídico del Ejército y las historias que escuchó de autoridades municipales del Chapare, la principal región productora de coca de Bolivia.

Cardona dice haber cumplido con sus obligaciones de exponer a sus superiores las informaciones que recibía. Su informe fue desviado y pasó a recibir amenazas de José Hugo Moldiz, ministro de Gobierno.

Como asesor jurídico de la Octava División de Ejército, Cardona recibió en marzo de 2009 un pedido para que armas que tenían confiscadas a criminales fueran colocadas a disposición del gobierno. El se rehusó a autorizar la entrega. Recibió entonces la visita de su superior militar acompañado de Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, el segundo hombre más poderoso de Bolivia. El coronel se vio obligado a ceder el lote de armas que fue transportado en una ambulancia. Días después, Cardona descubría la finalidad de la armas. Fueron exhibidas en público y vinculadas a los tres extranjeros asesinados por una unidad de elite de la Policía Boliviana en el Hotel Las Américas de Santa Cruz de la Sierra el 16 de abril.

Los muertos fueron acusados de ser parte de un complot para matar al presidente. La revelación del coronel refuerza la tesis de que todo no pasó de ser una trama del gobierno boliviano para culpar a la oposición y perpetuarse en el poder, concluye la nota


TODO ES ENTRE MORALES Y MADURO. 
La entrevista a Cardona.

Amenazado por miembros del gobierno boliviano, el coronel Germán Cardona Alvarez huyó sin la familia a España donde hace años fue a una pos-graduación. El habló por teléfono con VEJA

-Cuál es el contenido del informe que envió al Comando de Ejército en febrero?
-Escribí sobre los aviones militares venezolanos que aterrizan en el aeropuerto internacional de Chimoré, una región del Chapare, donde descargan armamento militar como fusiles Kalashnikov y misiles antiaéreos.

Después esas aeronaves son cargadas con cocaína de Bolivia y Perú y vuelan hasta el aeropuerto venezolano de Maiquetia. La carga es transferida a aviones de Irán, de Cuba y de Libia. Después la cocaína sigue hasta Europa y los Estados Unidos. Quien tiene conocimiento de eso en Bolivia es Juan Ramón Quintana (ministro de la Presidencia), Alvaro García Linera (vicepresidente) y Raúl García Linera.

-El presidente Evo Morales está involucrado?
-Morales va al aeropuerto de Chimoré con la finalidad de hacer negocios casi todos los sábados, desde 2011. Las personas lo reciben y el habla con la gente del gobierno de Venezuela. Todo el negocio es entre Morales y Maduro. El aeropuerto es controlado por los grupos municipales, las Fuerzas Armadas no entran.

-Hay otros gobiernos metidos en esa ruta de tráfico hacia Oriente Medio?
- hace algunos años fue firmado un convenio secreto entre Venezuela e Irán para crear un vuelo entre Maiquetia y Teherán. A bordo se lleva cocaína, drogas, dinero a los jihadistas.

-Porque tantas armas están llevando a Bolivia?
-Ellos, (los altos funcionarios del gobierno) quieren crear una fuerza paralela al Ejército. Es algo que Quintana, Linera y Morales llaman la Guardia Plurinacional Popular. Piensan que ese pueblo armado podría defenderlos si es necesario.

-Cuantos aviones con cocaína fueron hacia Venezuela?
-Para saber eso basta llamar a la aeronáutica de Brasil y preguntar cuántos aviones militares venezolanos recibieron permiso para atravesar el espacio aéreo brasileño.

-Son aviones grandes como un Hércules o un C-130?
-Sí, también hay otros menores de marca rusa.

-El Brasil entra en esa historia?
-Juan Ramón Quintana es el responsable de negociar cocaína con los otros brasileños. El tiene pistas clandestinas en Bolivia por la frontera que son vigiladas por gente armada, civiles y militares, incluido venezolanos.

Cuando Quintana estuvo a cargo de cuidar las fronteras, organizó el narcotráfico y construyó negocios ilícitos de venta de madera y de ganado con Brasil.

Su brazo derecho es Jessica Jordan. Quintana montó un grupo dedicado a la cocaína llamado cártel de las Estrellas con oficiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía. Ellos tienen relación con Venezuela y con los mexicanos. Son un apéndice del cártel de los Soles, formado por los venezolanos.

jueves, 16 de abril de 2015

(In)Seguridad. Un plan bien pensado?


En el clima cultural de estos 10 a 15 años, en la Argentina se ha afianzado la manía de explicar y justificar todo, por encima del mandato legal de retribuir un ilícito con la pena condigna. Los sangrantes y bien pensantes corazones tienden a buscar (y  encontrar) atajos y justificaciones en toda conducta transgresora de normas y leyes. El espíritu apunta sobre todo a acotar y relativizar las sanciones existentes en el Código Penal, para su reforma. No es otra cosa que poner por escrito lo que ya es cotidiano en la praxis de muchos jueces.
La pseudo doctrina conocida como “abolicionismo penal” ha influido notoriamente en la formación de abogados, estudiantes de derecho y  magistrados judiciales en todo el país. Ha marcado muchas de las decisiones más controvertidas y ha podido colocar a su máximo referente Eugenio Zaffaroni en uno de los sillones de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, hasta hace muy poco tiempo.  
Coincidentemente con este proceso, se fueron forjando políticas de (in) seguridad,  desprestigio a las policías hasta el hartazgo, purgas indiscriminadas que nunca solucionaron nada, sirvieron para concientizar a la gente que esas instituciones eran el enemigo a combatir;  y los delincuentes, poco a poco, fueron pasando a ser las víctimas del sistema. Así los gendarmes migraron de las fronteras a las rutas y villas, y hasta muchos prefectos dejaron ríos y mares para abocarse a una tarea para la que nunca fueron preparados. Nada es casualidad.
 Aparecieron palabras mágicas como “camaritas”, “policías locales”, “policías comunales” que parecieron ser la panacea. Hasta los propios políticos las “compraron”, para “vender” ilusión a la demanda de la gente.
Podríamos apelar a nuestra memoria  y encontraríamos una larga lista de políticas de seguridad que fracasaron irremediablemente y los costos recayeron la sociedad como un verdadero baño de sangre. Así transcurrieron años en que todos los fracasos se pusieron sobre la espalda de la policía, invocando a ese porcentaje de inescrupulosos y corruptos que toda profesión tiene.
Lo cierto es que las policías fueron limitadas a “hacer presencia” y en el mejor de los casos, a “hacer flagrancia”. Lástima que en algunos casos, la flagrancia caratula al delito como “tentativa”, reduciendo su pena de un tercio a la mitad, como el robo automotor –por dar un ejemplo-.
Como si fuera algo descolgado, “Los pibes para la liberación” están afuera y el “Vatayón Militante” está adentro. Las cárceles se convierten en el último eslabón de aparato penal donde sus “clientes” terminan de graduarse en el delito, con sueldo y vacaciones pagas.
En este ancho y espeso océano de tartamudeos ideológicos, nuestro país quitó del centro del asunto al delito, para reemplazarlo por “razones sociales”, y así funcionó la cosa en el Fuero Penal que abrazó mayoritariamente el abolicionismo “zaffaronista”
Pero la realidad avanza a pasos agigantados. La criminalidad y el narcotráfico son vedettes en los medios independientes. Las papas queman y algo hay que hacer. El movimiento cosmético se pone en marcha: se crean policías comunales, policías locales, policías deportivas…En seis meses les dan un cursito y ya está: gorra, pistola y chapa.
La prevención policial no es solamente presencia. Es conocimiento, información, táctica, estrategia. Es adelantarse al delito. Pero esto no sucede. Además, fallos judiciales han eliminado facultades policiales de prevención como los álbumes de “modus operandi” o la actitud sospechosa,  merodeo, vagancia, etc.  La policía, disminuida a la mínima expresión. Nada es casualidad.
El universo del delito y su progresista sistema de reproche penal, se ha convertido en una perversa inmensidad hecha de ausencia. Las víctimas no están en ningún lado. Hasta “la perpetua” es inconstitucional por ser “cruel, inhumana y degradante” para los señores asesinos. Mientras tanto miles de enlutados  lloran a los miles de silenciados, condenados a una “ausencia perpetua” por manos asesinas y por sentencias impunes, a contramano del valor de la dignidad humana.
Bueno, la mesa está servida. Me quedo pensando si esto es parte de un plan, o estoy escribiendo una soberana tontería. Si los padres de la inseguridad de hoy, son los adalides “sabineros” de los derechos de algunos o  grandilocuentes pensadores que redoblan apuestas. No lo sé.
De lo que estoy seguro, es que si falla, no serán los responsables. Las mochilas de la policía y del poder judicial ortodoxo, serán siempre grandes,  para que les  sigan  poniendo allí los fracasos.

Norberto LC

martes, 7 de abril de 2015

"En narcotráfico nada se destruye, todo se transforma"


El tráfico de drogas es un negocio en permanente mutación y expansión, afirma un informe elaborado por la Comunidad de Policías de América.
El negocio del narcotráfico está cada vez más fragmentado, en transformación continua, pero no deja de expandirse. Esa es tal vez la principal conclusión del informe “Análisis Situacional del Narcotráfico, Una Perspectiva Policial”, elaborado por la Comunidad de Policías de América (Ameripol) y presentado en Bogotá.
“El tráfico de drogas cumple al fin y al cabo una ley física, no se crea ni se destruye, sólo se transforma”, se lee en las conclusiones del reporte, al que contribuyeron las fuerzas de policía de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú.
Una conclusión que, hace necesaria la adopción de estrategias cada vez más innovadoras y de una colaboración cada vez más estrecha entre las fuerzas policiales del continente y a nivel internacional.
Desde el Plan Colombia han cambiado las estructuras de los grandes cárteles, y se han reconvertidos hoy en día en las llamadas “BaCrim”, que no son otra cosa que bandas criminales concentradas o ‘mini carteles’. Esta mutación, ha hecho más intrincada la lucha contra estas organizaciones delictivas, debiendo adecuar los ejes de investigación por la atomización de grupos, diversidad cultural, expansión de territorios, etc.
Los narcotraficantes latinoamericanos, se enfocan en el cambio constante de sus modus operandi,  concentrados en el análisis de diferentes rutas y modalidades para hacer llegar la droga al continente europeo con los menores riesgos.
La asociación con nuevos mercados, nuevos contactos con organizaciones delictivas, nuevos socios y una operatividad siempre creativa, son las razones que exigen a las policías de este continente, a adaptarse a esas mutaciones constantes del narcotráfico.
Por las características globales del delito, se hace necesario que cada país involucrado en la problemática, adhiera a un proyecto que tenga por objetivo la construcción de un sistema de intercambio de información, para que las policías de la región tengan mejores herramientas de trabajo.
SOBRE RUTAS :
Entre las nuevas rutas empleadas por los narcotraficantes provenientes de Latinoamérica, el estudio destaca la cada vez mayor utilización de barcos de carga que viajan desde Brasil rumbo a los Balcanes y otros países de Europa Oriental.
El informe hace notar la importancia creciente de las Islas Canarias como uno de los principales puntos de entrada de la droga que pasa por África en camino al continente Europeo. Según el estudio ésta ya es una ruta consolidada; por los países de África Occidental actualmente pasa aproximadamente el 30% de la cocaína que se consume en Europa.
En el caso colombiano, por ejemplo, la reducción del tráfico aéreo vinculado al narcotráfico habría coincidido con un aumento del tráfico marítimo, especialmente vía el uso de "semisumergibles" 
así como con un mayor número de vuelos originados en Venezuela. Y, según Ameripol, la reducción del tráfico aéreo observada durante la última década en México también contrasta con el aumento de vuelos ilegales con destino a Honduras y El Salvador. Por el Caribe o Centroamérica, las rutas hacia EEUU también aparecen consolidadas.

Entre otras tendencias, se ha notado en los 2 últimos años, un aumento de incautaciones de veleros o yates cargados con droga, durante lo que se interpreta como evidencia de la cada vez mayor importancia de las rutas con orígenes en Argentina, Brasil o Venezuela.
Como expresé en otros post, varios países del Cono Sur son utilizados por las organizaciones criminales, aprovechando su ubicación geopolítica, para coordinar desde allí importantes envíos de cocaína hacia el exterior. No olvidemos que las detenciones más importantes de narcotraficantes de los últimos años se han realizado fuera de Colombia.
Otra de las preocupaciones de las fuerzas de policía de América Latina radica en el comercio mundial de contenedores como el principal punto crítico en la lucha contra el narcotráfico.
Las organizaciones delictivas dedicadas al narcotráfico utilizan diversas formas de enviar la droga con alta sofisticación. Compartir los hallazgos y experiencias de las fuerzas policiales de los países de la región, podría hacer más fácil una complicada misión.
El trabajo policial, por sí sólo, no basta para resolver el problema.  Esto tiene que ir acompañado  imprescindiblemente por decisión y políticas de Estado serias de los propios países, que de una u otra manera sufren el flagelo. Sería muy bueno que nuestros policías puedan partipar en lo sucesivo, en eventos internacionales de los que están ausentes hace tiempo…
Tengamos conciencia que el trabajo debe ser mancomunado; una responsabilidad compartida de todos los actores sociales, porque está en juego ni más ni menos que la vida y la salud de miles compatriotas “heridos” por crueles adicciones.
*El problema es global, el abordaje también tiene que ser global.

Norberto López Camelo/Crio Gral  (r)    

Fuente: del informe Análisis Situacional del Narcotráfico. Una Perspectiva Policial. BogotáOct2013

jueves, 26 de marzo de 2015

Informe de drogas del Departamento de Estado de Estados Unidos en 2015


Cada año, el Departamento de Estado de Estados Unidos publica un amplio informe dirigido al Congreso en el que se evalúa lo que están haciendo los gobiernos extranjeros para combatir el narcotráfico. A continuación, algunos de los puntos más importantes en varios países de Latinoamérica. 
México, Centroamérica y el Caribe
-La vigilancia policial en Belice ha tenido algunas reformas importantes, pero la violencia parece estar en aumento. Ciudad de Belice ha implementado los distritos policiales y continúa apoyando la policía comunitaria y los programas de vigilancia vecinal, según el Departamento de Estado de Estados Unidos. Pero aunque la tasa de homicidios descendió en un 32 por ciento entre 2012 y 2013, parece haber aumentado durante los primeros nueve meses de 2014.
-La reforma sobre la marihuana sigue presente en la agenda política. Tres años después de su creación, un comité destinado a estudiar el tema de la reforma a la marihuana emitió recientemente sus conclusiones, en las que pide la despenalización de la posesión de menos de 10 gramos de dicha droga.
-Hay grandes preocupaciones por delitos relacionados con las drogas y por la presencia de carteles extranjeros. La creciente influencia de organizaciones narcotraficantes mexicanas y suramericanas ha causado mucha inquietud en Costa Rica. No obstante, el país todavía tiene la menor tasa de homicidios en Centroamérica.
-La mayor preocupación de la población en general es la corrupción. Una encuesta realizada en septiembre de 2013 señala que a la mayoría de los costarricenses les preocupa más la corrupción del gobierno que el desempleo, el narcotráfico o la inseguridad ciudadana.
-El gasto en seguridad sigue subiendo. Desde 2002, Costa Rica aumentó el gasto en organismos policiales en un promedio de 16 por ciento cada año. Estos fondos provienen de un impuesto a las empresas aprobado en 2012 —una singularidad en una región donde otros gobiernos han demostrado ser reacios a cobrar los impuestos necesarios para financiar planes de seguridad—. Gracias en parte a este aumento, entre 2010 y 2014 Costa Rica incrementó su fuerza policial en casi 2.000 personas.
Cuba
-Cuba y Estados Unidos continúan colaborando mutuamente en cuanto al control del tráfico de drogas. La Guardia Costera de Estados Unidos cuenta con un especialista en interceptaciones, que trabaja de manera coordinada con las autoridades cubanas, en tanto que la “intensiva presencia de seguridad” del gobierno cubano ha evitado que las organizaciones narcotraficantes se instalen en la isla, según dice el informe. El establecimiento de mejores relaciones entre Estados Unidos y Cuba propiciará mayor colaboración entre los dos países en este sentido.
-Alrededor del seis por ciento de toda la cocaína que es traficada a Norteamérica y Europa pasa por la isla de Española, y gran parte a través de República Dominicana. En este país también se ha presentado un incremento en la violencia relacionada con las drogas, lo cual se debe en parte a que los traficantes les pagan a sus ayudantes locales en drogas en lugar de dinero en efectivo.
-Los vuelos cargados con drogas desde Suramérica hacia República Dominicana han “prácticamente desaparecido”. El tráfico marítimo es actualmente el método predilecto para el contrabando de drogas dentro y fuera del país.
-República Dominicana sigue siendo uno de los principales colaboradores de Estados Unidos en cuanto a la extradición. República Dominicana extraditó a 22 fugitivos a Estados Unidos en 2013, y a otros 25 durante los primeros 10 meses de 2014.
-Estados Unidos todavía considera que el narcotráfico transnacional es un grave problema en El Salvador. El país fue catalogado como un país de tránsito de drogas por cuatro años consecutivos en el informe anual del presidente Obama para el Congreso.
-La reforma penitenciaria está rezagada. Las prisiones y los centros de detención continuaban operando en una capacidad del 330 por ciento a finales de 2014. Estados Unidos le ha estado ayudando a El Salvador a ampliar un programa mediante el cual los reclusos reciben una reducción de sentencia de dos días por cada día completo de trabajo en proyectos de servicio comunitario, así como US$50 al mes.
Guatemala
-Ha habido “poco avance” en el fortalecimiento de las instituciones públicas de Guatemala, a pesar de que se lograron varias capturas de capos de la droga en el año 2014. El informe señala que la policía de Guatemala sigue siendo corrupta e ineficaz, el sistema judicial ineficiente y el sistema penitenciario inadecuado. Estos problemas se agravan por la baja tasa de recolección de impuestos en Guatemala y por un estancamiento político que impidió la aprobación de un nuevo presupuesto en el año 2014.
-Hubo algunos avances claves en cuanto a seguridad fronteriza. Estados Unidos le ayudó a Guatemala a conformar una nueva unidad de interceptación de drogas en la frontera entre Honduras y Guatemala en 2014, que consta de policías, militares y funcionarios de inmigración. Esta unidad conjunta pretende ser complemento de otra ubicada en la frontera entre México y Guatemala.
-Los vuelos cargados con drogas se han reducido. En 2014, las autoridades de Estados Unidos estimaban que el 60 por ciento de los vuelos con droga que despegaban de Suramérica hacían su primer aterrizaje en Honduras, en comparación con el 75 por ciento en 2013. La región de la costa Caribe sigue siendo la principal zona de llegada para traficantes aéreos y marítimos.
-No se cree que las pandillas participen en el narcotráfico transnacional. Aunque pandillas como MS-13 y Barrio 18 contribuyen a la violencia y el narcotráfico en Honduras, el informe señala que “no parecen ser una parte formal de la cadena logística del narcotráfico transnacional”. Por el contrario, sus actividades generalmente involucran la distribución de drogas a nivel local, así como extorsiones, secuestros y tráfico de seres humanos.
-El programa de confiscación de activos de Honduras se ha convertido en una valiosa fuente de fondos para la prevención del delito. La Oficina para la Administración de Bienes Incautados (OABI) de Honduras donó un tercio de los recursos obtenidos de bienes incautados para programas de prevención del crimen y la violencia. Esto incluyó más de US$1 millón destinados a centros comunitarios para jóvenes en riesgo.
-Jamaica sigue siendo el mayor proveedor de marihuana del Caribe a Estados Unidos. El informe señala que algunas organizaciones de narcotraficantes intercambian marihuana jamaiquina por cocaína, y las autoridades estiman que en el país se cultivan aproximadamente 15.000 hectáreas de marihuana.
El sistema de justicia es gravemente disfuncional. Sólo el cinco por ciento de los casos de asesinato terminaron en condenas en 2014. Esto ha contribuido a una alta tasa de crímenes violentos, falta de cooperación de testigos y jurados, frustración entre la policía y la comunidad, así como “un significativo costo social y drenajes para la economía”.
-La violencia está disminuyendo, pero otros crímenes están aumentando. Las estadísticas más recientes del gobierno citadas por el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos indican que los homicidios disminuyeron 14 por ciento entre 2012 y 2013. Sin embargo, los secuestros reportados y la extorsión aumentaron bruscamente durante el mismo período. El presupuesto de seguridad de México también ha aumentado: ahora está en US$11 billones, casi un 7 por ciento más que el año anterior.
-Estados Unidos ha cambiado el foco de su ayuda a México. Como señala el informe, dicha ayuda “ha pasado de suministrar equipos a gran escala” a la “formación y desarrollo de capacidades”, además de mayor ayuda a instituciones estatales y municipales, en vez de federales.
-La reforma judicial progresa lentamente. Sólo tres estados han implementado las reformas requeridas por las enmiendas constitucionales de 2008, que permiten juicios públicos como se realizan en Estados Unidos.
-La estrategia de perseguir figuras importantes ha dado como resultado más violencia. El informe señala que la captura de grandes capos de la droga como El Chapo ha sido un logro significativo, pero se ha “dado como resultado grupos más pequeños y fragmentados que tratan de consolidar su poder violentamente”.
-Aunque es más pacífica que sus vecinos centroamericanos, Nicaragua sigue siendo una importante ruta de tránsito de cocaína hacia el norte. La tasa de desempleo del 55 por ciento que se ha mantenido por largo tiempo ha creado un clima favorable para que las organizaciones de narcotraficantes realicen sus negocios en el país, indica el informe.
-Nicaragua tiene la intención de fortalecer y ampliar su fuerza policial, que ha recibido elogios por su modelo de policía comunitaria. El gobierno prestó US$16,3 millones del Banco Centroamericano de Integración Económica, destinados a habilitar 15 nuevas estaciones de policía, 245 unidades de transporte y otros recursos.
-La Infraestructura de transporte de Panamá sigue ofreciendo muchas oportunidades para los traficantes de drogas transnacionales. Esta infraestructura incluye la segunda zona franca en el mundo, el Canal de Panamá y el cuarto aeropuerto con mayor tráfico en Latinoamérica.
-Con ayuda de Estados Unidos, el mapeo en tiempo real y el análisis de la actividad criminal han ayudado a reducir la criminalidad en ciertas áreas. Sin embargo, este modelo de “policía moderna” todavía no se ha implementado ampliamente en todo el país.
Suramérica
-Argentina sigue siendo un país de tránsito de cocaína hacia Europa, pero la producción de cocaína y el consumo interno también son motivo de creciente preocupación. Estas cuestiones fueron igualmente señaladas en un informe reciente de una ONG local que describe que varios laboratorios de cocaína operan en Buenos Aires. Este mismo informe fue el que llevó al Papa Francisco a decir a comienzos de este año que estaba preocupado por la “mexicanización” de Argentina.
-Bolivia es un importante país para el tránsito de pasta de cocaína peruana. Según la policía de Perú, hasta un 95 por ciento de la pasta de cocaína que sale de Perú por aire pasa a través de Bolivia. La mayor parte de la cocaína que sale de Bolivia va a otros países latinoamericanos, especialmente a Brasil, para su consumo interno. Otros cargamentos de cocaína se exportan a Europa o a África occidental. Por otro lado, aproximadamente el uno por ciento de la cocaína incautada en Estados Unidos proviene de Bolivia, indica el informe del Departamento de Estado. Como lo informó InSight Crime previamente, la situación de Bolivia como un importante proveedor del mercado interno de drogas de Latinoamérica ha hecho de este país un potencial refugio para el crimen organizado transnacional.
-Los extranjeros están fuertemente involucrados en el narcotráfico transnacional boliviano. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha identificado que colombianos, brasileños y peruanos participan en la producción y el tráfico de drogas, así como en lavado de dinero.
-El país ha “demostrado fallas” para cumplir con sus obligaciones en materia de antinarcóticos, según la Presidencia de Estados Unidos. El informe del Departamento de Estado señala que la coca producida legalmente en Bolivia sigue siendo desviada a la producción de drogas ilícitas; Sin embargo, el cultivo de coca en general está bajando.
-Brasil es el segundo consumidor de cocaína en el mundo y quizá el mayor consumidor de productos a base de cocaína. Aunque Brasil ofrece un enfoque holístico para el tratamiento de la drogadicción, que incluye atención médica y capacitación laboral, no hay suficientes programas que cubran las necesidades de su población adicta, indica el informe.
-A pesar de que hay programas de seguridad fronterizos a gran escala, el informe indica que Brasil “carece de la capacidad institucional para frenar el flujo de drogas ilegales a través de sus fronteras”. Los miles de millones de dólares invertidos en seguridad fronteriza se complementan, en parte, con los US$1,5 billones que la agencia líder del país en la reducción del consumo de drogas, conocida como Secretaria Nacional Antidrogas (SENAD), debía haber invertido a finales de 2014.
-Chile es un país de tránsito de la cocaína destinada principalmente a Europa. Aunque el consumo interno de drogas en el país se ha mantenido estable, el número de incautaciones de drogas y desmantelamiento de laboratorios de procesamiento de cocaína ha aumentado.
-Chile ha invertido considerables sumas de dinero en la lucha contra el contrabando a lo largo de sus fronteras con Perú y Bolivia. El paso de “mulas” con pequeñas cantidades de narcóticos entre Bolivia y Chile es un problema particular.
-La producción de cocaína ha aumentado, a pesar de los programas de erradicación de cultivos y los agresivos esfuerzos de interceptación. Más del 90 por ciento de la cocaína incautada en Estados Unidos proviene de Colombia.
-En respuesta al aumento de las tasas de consumo, el gobierno ha puesto mayor énfasis en programas de educación y prevención del consumo de drogas. Las autoridades colombianas buscan combinar programas de reducción de la demanda con alternativas al encarcelamiento por delitos menores relacionados con drogas, con el fin de liberar recursos para combatir los delitos más graves relacionados con las drogas.
-La cooperación entre Estados Unidos y Colombia sigue siendo fuerte. Un ejemplo de la positiva relación entre ambos países es el número de individuos que Colombia extraditó a Estados Unidos el año pasado: 138. Queda por ver qué tipo de apoyo adicional puede proporcionar Estados Unidos, en caso de que se llegue a un acuerdo de paz con el grupo insurgente izquierdista FARC.
-Ecuador es un importante país de tránsito de heroína y cocaína desde Perú y Colombia hacia Europa y Estados Unidos. También es importante para el tránsito de precursores químicos utilizados para procesar drogas ilegales. Unas fronteras permeables, así como instituciones públicas débiles y corruptas, hacen el país vulnerable a la delincuencia organizada, especialmente de los grupos mexicanos y colombianos.
-El consumo interno está aumentando y no hay suficientes instituciones públicas para atender la población adicta de Ecuador. Estados Unidos considera que la despenalización de la posesión de drogas —una reforma que aún no ha sido aprobada en Ecuador— agravará el problema.
-La cooperación con Estados Unidos ha sido problemática en ocasiones. Estados Unidos sigue ofreciendo ayuda antinarcóticos, pero Ecuador ha asumido constantemente la responsabilidad de financiar las operaciones. Estados Unidos cerró su oficina de asistencia técnica sobre narcóticos en Quito a finales de 2014.
-Guyana sigue siendo un país de tránsito importante. La cocaína con destino a Estados Unidos, Canadá, el Caribe, Europa y África occidental pasa por allí.
-Los organismos de seguridad carecen de los recursos básicos necesarios para combatir la delincuencia organizada. Algunas estaciones de policía remotas carecen incluso de servicio de telefonía estable.
-Paraguay está enfrentando serios desafíos. Algunos funcionarios públicos, incluyendo miembros del Congreso, han sido acusados de estar implicados en narcotráfico. El tráfico de armas, el lavado de dinero, la producción de billetes falsos y el comercio de marihuana —el más grande de Latinoamérica— esencialmente han convertido a Paraguay en un centro del crimen organizado.
-Los centros de rehabilitación de drogadicción en el país son lamentablemente inadecuados. Paraguay tiene una institución privada para el tratamiento de la drogadicción y su institución pública de tratamiento tiene sólo 30 camas.
-Perú es el mayor productor de cocaína en el mundo y el segundo cultivador de coca. Las autoridades estadounidenses y peruanas estiman que hasta 180 toneladas de cocaína son traficadas desde Perú anualmente, y alrededor de 115 toneladas son traficadas por rutas marítimas.
-El consumo interno de drogas está creciendo, particularmente en zonas productoras de cocaína. Los centros de tratamiento se quedan cortos para atender a los adictos a la cocaína del país, que se estiman entre 32.000 y 60.000.
-Los grupos narcotraficantes peruanos continúan compartiendo territorio con los carteles extranjeros. Entre éstos se encuentran grupos colombianos y mexicanos que mueven sofisticadas redes de tráfico en Perú.
-Dado que hay poca evidencia de la producción nacional de drogas, Surinam sigue siendo principalmente una zona para el tránsito de cocaína. Los cargamentos de droga se dirigen a Europa, África y, en menor medida, a Estados Unidos.
-La corrupción en los más altos niveles continúa rampante. El presidente Desi Bouterse ha sido condenado in absentia por cargos de narcotráfico, por una corte de Holanda, y su hijo fue condenado recientemente por cargos de terrorismo y narcotráfico en una corte de Estados Unidos.
-Aunque Uruguay no es un gran productor de drogas, los traficantes usan al país como base logística. Uruguay sigue siendo atractivo como un país de tránsito, gracias a sus fronteras con Brasil y Argentina.
-Uruguay está atrasado en su plan de reformas sobre la marihuana. El país iba supuestamente a empezar a vender marihuana en las farmacias en 2014, pero la aplicación de esta norma ha sido lenta, dado que el gobierno se concentró el año pasado en “otorgar licencias de cultivo e identificar dónde comprar semillas”. 
Venezuela                                                                                                           
-La corrupción política le impide a Venezuela perseguir efectivamente a los traficantes de drogas. El informe señala que mientras que al presidente Maduro se le concedieron poderes para fijar decretos durante un año, como parte de una campaña de lucha contra la corrupción, “no está claro si las medidas que autorizó serán herramientas eficaces” para combatir el problema.
-El narcotráfico sigue siendo un problema que causa tensión entre Estados Unidos y Venezuela. La detención y posterior liberación del militar retirado general Hugo Carvajal el año pasado fue un mal momento en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, tanto que el informe señaló que Carvajal “fue recibido de nuevo en Caracas en un gran mitin liderado por el presidente Maduro”. 
 *Fuente: InSight Crime - Crimen Organizado en las Américas